viernes 28 de agosto de 2009

Eucaristía, anticipo del reino definitivo.


Martina S. dijo: En nuestra última clase de catequesis, nos encargamos de hablar de uno de los sacramentos más importantes del cristianismo católico, la Eucaristía (“acción de gracias”), mayormente conocida como comunión. Pudimos identificarla como la idea de hacer un viaje en el tiempo: tanto hace miles de años como hacia el futuro. Déjenme explicarles: la eucaristía representa un regreso a la ultima cena de Jesús, su Seder de Pesaj (aprovecho a comentarles que hablamos de los pasos de este rito sagrado judío al inicio de la clase), y a su vez, nos muestra, es decir, nos anticipa como será el reino definitivo de Dios, su gran banquete, el paso a la eternidad, luego de la muerte, estando con Jesús, de la misma forma para toda la humanidad. Pudimos visualizar este concepto mediante la idea de cuando estamos tras bambalinas en un escenario, y espiamos tras el telón para ver lo que ocurre fuera; tal vez no vemos las luces, la escena, los actores, pero observamos el vestuario, la escenografía, y otros detalles que nos permiten conocer de antemano como será la puesta en escena.

Este sacramento es uno de los rasgos litúrgicos más importantes de la misa. Ésta consta de un “ordinario”, o sea, de un orden de la celebración Ritual de la Eucaristía. Este ordinario, no es algo estático, sino, como dijo nuestra compañera Katerina, dinámico, un momento que se desarrolla en base a etapas con nombre propio, las cuales son:

1. Los ritos iniciales: comprenden los elementos del saludo, el acto penitencial (pedir perdón) y el himno angélico “Gloria”, que confiesa el pecado del ser humano y la santidad de Dios.

2. La Liturgia de la palabra: se despliega en tres lecturas de la Biblia entreveradas por el Salmo y el Aleluya, acabando en la homilía, el Credo (profesión de fe) y la oración de los fieles.

3. La Liturgia de la Eucaristía: tiene un inicio que consta en la preparación y presentación de los dones (pan y vino) y una parte centra, la proclamación de la oración eucarística.

4. Los ritos de comunión: es cuando culmina la liturgia eucarística, iniciando con la recitación del Padre Nuestro, el abrazo de paz y la fracción del pan, acompañada del canto “Cordero de Dios”. Sigue con la Comunión (los fieles toman el cuerpo y la sangre de Cristo)

5. Los ritos de conclusión: depende de la asamblea reunida, con una bendición descendente y la invitación a dispersar la paz del Señor (cada uno debe testimoniarla en su vida a través del mundo, contagiando la alegría que promueven los evangelios que hablan de Jesús). La despedida, consiste entonces, en envío y misión.

Según lo que hablamos posteriormente, la misa es un espacio muy sagrado, místico, de encuentro profundo con Dios. Se considera que es el hecho de alejarse por un momento de la Tierra, de la cotidianidad, retirándose momentáneamente, viajando a la Última Cena. Es llenarse el corazón de Dios, yendo al Cielo por un instante, para recargarse y poder transformar mi entorno de todos los días, saliendo al mundo. Este momento termina cuando el sacerdote anuncia el retiro del Templo Sagrado.

El cristianismo es un gran desafio para el que algunas personas no están listas, preparadas lo suficiente, les resulta difícil de entender, de analizar. Esta religión, no se trata solo de contar con un recuerdo, o un haber de saberes, sino comprometerse con el mundo y con Dios, ser mejor persona día tras día, luchar por la justicia, celebrar la vida.

Es, en fin, tomar al cristianismo como un modo de vida, en todo momento.

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